Introducción al Aprendizaje Cooperativo.

Pocas metodologías educativas han sido tan estudiadas, probadas y difundidas como el aprendizaje cooperativo. Existe una auténtica pléyade de recursos y artículos sobre esta metodología. En realidad se puede considerar el aprendizaje cooperativo como todo un mundo dentro de la pedagogía. En estas líneas encontrareis  una primera aproximación con un montón de hilos que podéis seguir por vuestra cuenta para profundizar en el tema.
Niños esperando sentados en la calle

Orígenes del aprendizaje cooperativo: Paradigmas educativos.

Son muchas las ocasiones en que lo que no se dice en explícitamente es tan interesante como el discurso público. Detrás del aprendizaje cooperativo, e independientemente de sus ventajas e inconvenientes, hay un debate de fondo sobre lo que debe ser la educación desde el punto de vista social. El cuadro adjunto representa tres formas de enfocar la educación. En realidad se trata de tres líneas de estrategias diferentes a la hora de entender la educación, la sociedad y al individuo.

Paradigmas educativos

Las dos primeras columnas se refieren a modelos individualistas de aprendizaje que fueron hegemónicos hasta finales de los años 50 del pasado siglo. La tercera corresponde a la llamada “pedagogía progresista” que empieza a ganar protagonismo desde 1960, aunque según sus defensores tiene sus raíces en las ideas de María Montessori, Francisco Ginés de los Ríos o Célestin Freinet. Sin embargo, más allá de eternas reformas educativas y pendularidades ideológicas, hay una pregunta que cada uno debe hacerse personalmente antes de emprender un proyecto de aprendizaje cooperativo: ¿Cuál de estos tres modelos es el que se asemeja más a mi forma de entender la educación? Si se duda a la hora de considerar al alumno protagonista de su propio proceso de aprendizaje, o no se tiene confianza en las capacidades de los alumnos para organizarse y colaborar constrictivamente entre ellos se podrá trabajar en grupos, pero no se estará llevando a cabo un programa de educación cooperativa.

ERASÉ UNA VEZ EN AMERICA

Los principales precursores de los métodos de aprendizaje cooperativos son psicólogos norteamericanos. Para entender su trabajo es interesante valorar el contexto en el que se produjo. Por eso vamos a hacer un poco de historia.

 

John Dewey

John Dewey fue uno los percusores de la pedagogía progresista en EEUU durante los primeros años del siglo XX. Su propuesta metodológica, el instrumentalismo, está detrás del “aprendizaje por proyectos”, pero su influencia llegó mucho más allá del ámbito educativo: participación ciudadana, derechos civiles, ética,… Las ideas de Dewey están influidas por un entorno social en el que no existía una rígida estratificación (al contrario de lo que ocurría en la Europa de 1900). Además en los EEUU existía un alto grado de mestizaje cultural que implicaba una relativización de principios y tradiciones “sagradas”. En este entorno Dewey plantea la educación dejando el protagonismo para el niño y su experiencia, y valora las distintas propuestas metodológicas estrictamente por sus resultados. Estas ideas están en la base del trabajo de nuestros siguientes protagonistas.

John Dewey

Darwinismo Social

A pesar de las propuestas de Dewey el modelo educativo en EEUU durante la primera mitad del siglo XX estaba basado en la teoría conductista de Skinner. Frederick Skinner y John Watson defendían una íntima relación entre el conductismo y las teorías evolutivas de Darwin basadas en la selección natural. El siguiente artículo explica cómo está identificación puede englobarse dentro del denominado “Darwinismo Social”. En sus posiciones más extremas el darwinismo social ha servido como argumento para la eugenésis o la supremacía racial y ha sido duramente contestado desde múltiples puntos de vista. En el polo opuesto, durante el régimen de Stalin los defensores del lamarckismo impusieron otra larga serie de insensateces en la URSS (Lysenko y el michurinismo).

Como ya os comentamos en este otro artículo, no podemos evitar que la valoración personal de un modelo educativo esté contaminada por sesgos ideológicos ajenos a sus resultados académicos, pero para ser honestos con nosotros mismos deberíamos tenerlos en mente mientras los evaluamos.

Los Hermanos Johnson

En este ambiente David Johnson comenzó a trabajar en una teoría sobre la interdependencia social a mediados de los años 60. Esta teoría debía incluir indicaciones sobre el uso adecuado del trabajo cooperativo, competitivo e individual. David Johnson publicó sus ideas en su libro Psicología social de la educación (1970). A partir de este momento comenzó a colaborar con su hermano Roger con el fin de validar esta teoría y construir modelos aplicables en el aula. Seguidores de la tradición de Dewey, los hermanos Johnson aplicaron sistemáticamente análisis sobre los resultados obtenidos con sus propuestas, siendo pioneros en el uso de meta-análisis en el campo educativo. También trabajaron en sistemas de resolución de conflictos, mediación entre iguales y aprendizaje experimental. Actualmente trabajan en el Cooperative Learning Institute.

 

Robert Slavin

Director del Center for Research and Reform in Education de la John Hopkins University, Robert Slavin proporcionó un enorme impulso al trabajo de los hermanos Johnson. Por un lado realizó sus propios meta-análisis para evaluar el aprendizaje cooperativo. Por otra dirigió el programa ‘Success for All’ para la implantación de esta metodología en centenares de centros educativos.

Spencer Kagan

 

El aprendizaje cooperativo requiere una mayor dedicación por parte del profesor y cierto grado de coordinación dentro del claustro. Sin embargo las denominadas estructuras Kagan son sencillas y ágiles en su aplicación, incluso fuera de un modelo de aprendizaje cooperativo.

Estructuras Kagan

APRENDIZAJE COOPERATIVO EN ESPAÑA

Nuestro referente en aprendizaje cooperativo es Pere Pujolás y el programa de la Universidad de Vic CA/AC, Cooperar para aprender /Aprender a cooperar. A través de este programa se puso en marcha la red de centros Kheleidon en la que han participado 676 centros educativos de toda España.

También queremos resaltar el trabajo que se está realizando en el IES Itaca de Tomares (Sevilla) que está realizando un excelente trabajo en aprendizaje cooperativo que comparte a través de su canal de youtube.

En cuanto a formación y divulgación a través de la web en aprendizaje cooperativo es difícil elegir un referente. Uno de ellos podría ser Santiago Moll a través de su blog Justifica tu respuesta. El mismo Santiago Moll nos orienta en este artículo de las mejores opciones. Y por supuesto, nosotros mismo ofrecemos un curso de iniciación al aprendizaje cooperativo desde la neuroeducación.

Pero ¿por qué cooperativo?

¿Cuáles son las ventajas del aprendizaje cooperativo en el aula?. Esta presentación os servirá para poner en perspectiva la metodología cooperativa.

En este otro artículo, publicado por Mila y sus compañeros de “Neuro 3” en “Escuela con cerebro”, se aborda la predisposición innata a la colaboración que todos poseemos y sus implicaciones en el desarrollo neurológico.

Las principales ventajas del aprendizaje cooperativo están en el aumento de la autonomía y responsabilidad del alumno, el alto grado de personalización que alcanza  su programa formativo y la importante reducción de la conflictividad entre el alumnado. La escuela cooperativa tiene que ser necesariamente inclusiva y los alumnos deben ser responsables y conscientes de su progreso y del de sus compañeros.

Pero contra el escepticismo solo valen los datos. Ya hemos hablado de los análisis realizados por Robert Slavin y los hermanos Johnson. Esta publicación de la Universidad de Salamanca del pasado 2012 repasa todos los análisis realizados desde 1970 que avalan las ventajas de la metodología cooperativa.

Estas ventajas están en la reducción del abandono escolar y la mejora del rendimiento académico, de cada centro respecto a sus resultados anteriores y del conjunto de alumnos analizados. Estos son los datos que deben preocupar a los responsables del sistema educativo. Obviamente también se puede considerar que la única variable importante es el rendimiento individual de cada alumno, pero el problema es que estos resultados solo puede medirse a posteriori y no son extrapolables. Los rankings de resultados en las pruebas de selectividad nos hablan de la excelencia del grupo que concluye su formación en un centro educativo, pero no nos cuentan el proceso de “selección natural” por la que han podido pasar estos alumnos y, por supuesto, no nos informan de las probabilidades que tiene un niño que comienza su formación en un modelo individualista o competitivo de conseguir el éxito. A partir de aquí la elección es de los educadores y de los padres. La cooperación en el aula es solo una opción, aunque es la opción avalada por los resultados. Continuar con la aplicación del paradigma individualista que vimos al principio de este artículo es perfectamente válido. Lo que no se puede, con los datos en la mano, es defender que “es mejor”.

 

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