Teoría de la Mente y metacognición en el aula.

¿Has oído hablar de la Teoría de la Mente? ¿Sabes a qué nos referimos con este concepto? ¿Conoces sus profundas implicaciones en el desarrollo de estrategias de aprendizaje?… Si ya sabes a lo que nos estamos refiriendo te ofrecemos un completo informe que te ayudará a aclarar conceptos y encontrar referencias útiles. Sí es la primera vez que te encuentras con estos “palabros” no tengas miedo: prometo emplear la cantidad mínima necesaria de esdrújulas. ¡Pero no puedes dejar de leer este post!

Teoría de la mente

El concepto “Teoría de la Mente” se refiere al desarrollo de una capacidad innata en nosotros que se vuelve consciente en torno a los 4 años de edad. Decimos que un niño ha llegado a desarrollar una “Teoría de la mente” cuando tiene la conciencia de las diferencias que existen entre el punto de vista de uno mismo y el de los más. Es decir, es capaz de pensar en los demás no solo como agentes intencionales, sino también como agentes mentales, con toda una serie de estados psicológicos complejos que les son propios. El vídeo anterior describe en 2 minutos, el experimento de la “falsa creencia” y os servirá para entender por completo que es la teoría de la mente. Como habéis podido comprobar se trata de un concepto sutil. Es por eso que los primeros estudios relacionados con la teoría de la mente son de los años 50 del pasado siglo. Pero también es un concepto muy potente, que presenta una larga serie de implicaciones. Es cierto que muchos mamíferos son capaces de “jugar a cazar” incluso desde muy pequeños. Los cachorros de muchos animales se pelean son sus hermanos de camada y saben que se trata de un juego. Sin embargo no son conscientes de lo que están haciendo, su actividad se desarrolla por instinto. Por otra parte, los bebes humanos son muy pronto capaces de detectar el foco de atención de los adultos y de conseguir atraer esa atención hacia si mismos. También son capaces de realizar juegos de imitación y simulación hacia los 9 meses, pero como demuestra el experimento de la falsa creencia solo es a partir de los 4 años de edad cuando el niño es plenamente consciente de que su mente es distinta de la mente del otro. Os dejamos un enlace a otra forma de plantear el final de la falsa creencia: el  test de Sally-Anne .   Las implicaciones de que el ser humano sea capaz de desarrollar una teoría de la mente se empiezan a esbozar en este otro video, que muestra la utilidad de esta capacidad para nuestra interacción social. De hecho, el test de la falsa creencia se utiliza para detectar trastornos del espectro autista.

Metacognición

El desarrollo de una teoría de la mente nos permite la exploración de hipótesis contrafactuales (que pasaría si …, como funciona el mundo real y como los mundos que podrían ser). En este articulo desarrollamos la importancia del pensamiento contrafactual en el proceso de aprendizaje. Pero además la Teoría de la mente es una herramienta útil para adquirir conciencia de nuestro proceso de aprendizaje, evaluación, corrección y actualización.

John Hurley Flavell desarrolló el concepto de metacognición durante la segunda mitad del siglo XX dentro de las teorías constructivistas y como continuación del trabajo de Jean Piaget. En sus estudios sobre el desarrollo de la memoria, descubrió que los niños necesitan el concepto de memoria antes de poder desarrollar habilidades para utilizarla y mejorarla. Llamó a este conocimiento “metamemoria”. A partir de este punto Flavell y sus colaboradores desarrollaron toda una serie de estudios sobre las implicaciones que tiene para el estudiante que está consciente de su propio proceso de aprendizaje: la metacognición.

El desarrollo del concepto de metacognición ha llevado a formular teorías autoorganizadas del aprendizaje, como las planteadas por Francisco Varela y Humberto Maturana . Estas teorías tienen profundas implicaciones en campos tan variados como la sociología o la inteligencia artificial.

Pero sobretodo ha servido para proponer una nueva forma de entender la educación, que va desde el enfoque constructivo del aprendizaje, que va por los modelos de aprendizaje significativo o de aprendizaje visible, hasta las ideas educativas tan sorprendentes y radicales como la del “agujero en la pared” de Sugatra Mitra .

Son muchas ideas y propuestas para desarrollar en nuevos artículos del blog. Lo más urgente es responder a las preguntas que seguro que estás haciendo: “¿de verdad todo esto funciona?” y “¿cómo se puede aplicar en el aula?”

Pero todo esto, ¿funciona?

La mayor parte de nosotros habréis oído hablar de los meta-análisis de John Hatty. Durante 15 años Hattie trabajó con los resultados obtenidos en más de 50.000 estudios sobre el rendimiento académico de los alumnos. El conjunto de estos estudios se refiere a una población de 240 millones de estudiantes repartidos por todo el mundo. De este modo Hattie trató de buscar los factores que realmente suponían una mejora en el rendimiento de los alumnos. De las 10 mayores influencias la segunda es la utilización de enfoques constructivistas en el aula y al menos otras seis están relacionadas con el concepto de metacognición. Podéis investigar más sobre estas evidencias en este artículo publicado en “Escuela con Cerebro” y este otro del blog “Evidencia en la Escuela”

Sin embargo el mayor beneficio de la introducción de estas ideas en el aula no es la mejora en el rendimiento académico de los alumnos, sino que les otorga la capacidad para controlar por si mismos su proceso de aprendizaje. La formación reglada no va a dejar de ser imprescindible en el futuro profesional de nuestros hijos, al contrario, cada vez son más complejos los requerimiento burocráticos para ejercer un oficio cualquiera. Pero en el desarrollo de esa actividad se verán forzados a actualizar y ampliar conocimientos de forma constante. Plataformas como Coursera, Udacity, los “open courses” del MIT o la universidad de Yale, o incluso el programa “google activate”, nos hablan de un presente en el que la formación académica sigue siendo necesaria pero ya no es suficiente.

Como introducir la metacognición en el aula

Son decenas las propuestas educativas basadas en los concepto de metacognición y “visible learning” que se ofrecen hoy en día los centros educativos. Muchas de ellas parte de las denominadas rutinas de pensamiento, que ofrecen sencillos instrumentos pensados para que el alumno interiorice este concepto. También queremos destacar las estrategias de aprendizaje significativo, basadas en los trabajos de David Ausubel Sin embargo personalmente creo que el primer paso, el más importante, es cambiar nuestra mentalidad como educadores y aceptar que no somos ni protagonistas ni héroes. El papel del educador en el siglo XXI es de facilitador y guía, pero el protagonista tiene que ser el alumno. Sin este cambio de foco previo cualquier otra propuesta de innovación es imposible.

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